Alicia Pietri de Caldera 1972
La primera dama, Alicia Pietri de Caldera, en los actos del Festival del Niño el 11 de diciembre de 1972.

Alicia Pietri de Caldera: Ahora quiero más a mi país

Entrevista realizada en La Casona por Carmen Teresa Valdés para INNAC y publicada en El Universal el domingo 20 de enero de 1974.

 

-La primera dama confiesa que lo más difícil para ella fue hablar en público, por la timidez natural de su temperamento.

-No creo que la imagen de una persona tenga validez si no se basa en su verdadero ser, indicó.

-Su más grato recuerdo: la alegría de los niños, recibir sus demostraciones de afecto, sentir que se vive con ellos las más puras emociones.

-Precisó que la decisión fundamental de su esposo como presidente de la República, fue la de mantener la paz, la libertad, las garantías y el Estado de derecho.

 

Cuando el próximo once de marzo, el presidente Rafael Caldera entregue el solio de Miraflores al presidente electo, señor Carlos Andrés Pérez, su esposa, doña Alicia Pietri, se despedirá como primera dama de la República.

En el curso de estos cinco años, doña Alicia desarrolló una intensa actividad vinculada al desarrollo social. Los niños de Venezuela la conocen bien a través de los programas de la Fundación Festival del Niño. La recuerda el indiecito de Delta Amacuro, el callado niño parameño, los escolares del Oriente y el Llano. Por ella disfrutaron de sus vacaciones en una Venezuela que para ellos era desconocida y que a partir de entonces la sintieron magnífica y a veces insólita.

Cuando hablamos con la primera dama, observamos que su conversación fluye espontánea, sin poses. Tiene una sencillez auténtica y hay en su rostro la expresión moldeada por una extraordinaria sensibilidad.

La entrevista

A través de una informal conversación doña Alicia se olvida de su innata timidez, (culpable de que mucha gente la califique de antipática, dice ella), para charlar mientras ríe, gesticula o torna a la seriedad si así lo requiere el tema tratado.

Se habló de todo un poco y de esta manera tuvimos oportunidad de conocer y admirar lo que realmente puede lograr una mujer a nivel de su realización sin poses feministas a ultranza. ¿Cómo?, ella lo dice: «Nunca una madre de familia deja de tener otras actividades y preocupaciones, ya sea esposa de un profesional, de un luchador político, de un empresario o de un obrero. Así mismo, no hay inconveniente en ser al mismo tiempo madre de familia y esposa del Presidente: el ámbito es más dilatado, la observación del público es más exigente, pero en el fondo es lo mismo que a todas las demás mujeres ocurre dentro de su propio radio de acción».

Primero en su despacho particular, luego por los corredores y hermosos jardines de la casona colonial, doña Alicia, como cualquier ama de casa habla orgullosa del cuido esmerado que ha dado a las plantas y flores durante estos cinco años.

Se acercan dos venaditas criadas en la casa presidencial, las cuales, juguetonas y dóciles se acercan a ella. Mientras vemos que las acaricia pensamos que deben ser muchas las experiencias acumuladas durante este período de su vida.

Realmente serían muchas las indicaciones que ella tendría que dar a quien la sustituirá. Doña Alicia sin embargo corta toda imaginación especulativa al señalar: «No creo que me corresponda dar consejos a la próxima primera dama. Mi mensaje debe ser de simpatía y de aliento, desearle mucho éxito y expresar mi seguridad de que tendrá el corazón abierto para todos los venezolanos, especialmente para los niños y de que llevará adelante los programas que han ido desarrollándose al servicio de éstos».

El Festival del Niño

Se emociona al hablar de la Fundación Festival del Niño, institución que ha presidido durante estos cinco años. El tema de los niños es sin duda alguna su preferido.

Refiriéndose a sus logros dentro de la Fundación indica: «Nunca está uno satisfecho de lo que ha podido hacer, pero sí creo que se dio un gran impulso a la Fundación Festival del Niño con la creación de los nuevos programas que han ido cumpliéndose con magnífica acogida nacional».

Con respecto a la posibilidad de que pueda seguir colaborando con dicha institución, al dejar su presidencia señala: En cuanto a futuras actividades que colaboren a los fines de la Fundación, siempre nos surgen ideas que pueden ser útiles y con amplia disposición a contribuir a los nobles fines de formación y de recreación de nuestros queridos niños venezolanos».

De los programas realizados bajo su presidencia: «El plan vacacional lo iniciamos –dice– en 1969 con cinco mil niños y lo llevamos en 1973 a cuarenta mil, alcanzando la cifra de ciento cinco mil en total. El plan editorial que ofreció 150 mil ejemplares por año, de la colección “Páginas para imaginar”. La puesta en servicio de más de 800 “Parques de bolsillo” en todo el ámbito nacional. El programa de “arte y cultura para los niños”, que movilizó más de 780 mil niños solamente en el área metropolitana durante los cinco años. El “Día del niño”, que además de Caracas se extendió a todo el país. El “Día del niño hospitalizado” y el programa de pre-escolar televisado “Sopotocientos”, que ha recibido numerosas manifestaciones de aceptación, ha alcanzado una audiencia de más de un millón de televidentes infantiles y le han sido otorgados los premios Meridiano de Oro y Guacaipuro de Oro».

En cuanto a planes que quedan por realizar indica: «Hay uno especialmente importante: el complemento del programa ‘Plan vacacional’, que sería un programa a nivel estadal, mensual, y consistiría en llevar a los niños de un estado a conocer su propio estado».

La Familia Venezolana

Refiriéndose a los problemas de la familia venezolana: «Son muchos los problemas de fondo que atraviesa. Algunos vienen de causas antiguas y han sido objeto de análisis por numerosos pensadores y sociólogos. Otros se han añadido por el llamado éxodo rural y la aparición de grandes núcleos marginales  alrededor de las ciudades. Yo estoy convencida de que la vivienda popular es una necesidad urgentísima y por eso he alentado el interés del Presidente Caldera en desarrollar grandes programas de construcción de viviendas para el pueblo. Ojalá que ahora, con tanto dinero como va a tener el Estado y con el apoyo del Congreso, el próximo presidente pueda llevar adelante este programa».

El papel de una mujer como Primera Dama

En los últimos tiempos ha sido criticada duramente la destacada posición que se le confiere a una mujer por el hecho de ser la esposa del presidente de la Nación, aunque ésta, anteriormente, nunca hubiese desarrollado roles de importancia.

-Considero que quienes se ocupan de este tema –dice doña Alicia sonriendo- deben ser comprensivos, ya que la función de una primera dama no es oficial ni, por lo menos en mi caso, ha sido buscada, sino la consecuencia de la elección del jefe del hogar para jefe de Estado. Creo que el rol destacado que se atribuye a las primeras damas no es sino el reconocimiento a la importancia que el matrimonio y la familia tienen en la vida de la sociedad.

-El jefe del Estado tiene una familia y se supone que su esposa sea su compañera  de responsabilidades, como lo ha sido o debe serlo la esposa de cualquier hombre que desempeñe funciones de importancia.

Con respecto al papel que debe asumir una mujer en la conducción del país y en el caso particular como primera dama, indica: «En muchas áreas la mujer tiene las mismas responsabilidades que el hombre, porque se ha capacitado para cumplirlas. En otras, es la colaboradora indispensable en el esfuerzo que aquél realiza para resolver las necesidades nacionales. Este es el caso que a mi entender ha tocado a las esposas de los presidentes. Las primeras damas han estado al lado de sus maridos para acompañarlos y estimularlos en el esfuerzo de servir a su pueblo.

¿Qué fue para usted lo más difícil de su papel?

-Para mí lo más difícil fue hablar en público, por la timidez natural de mi temperamento.

-¿Cuáles los más gratos recuerdos que le han quedado de estos cinco años?

-He tenido muchas gratas impresiones, como la acogida inolvidable que nos dieron en los países hermanos, los cuales visitamos con un mensaje de solidaridad latinoamericana. Pero, indudablemente, no puede haber satisfacción mayor que ver la alegría de los niños, recibir sus demostraciones de afecto, sentir que se viven con ellos las más puras emociones de la vida.

He sido y siempre seré la misma

De la imagen que de un personaje público se proyecta a través de los diversos medios de comunicación, por obra y gracia de la maquinaria publicitaria, muchos son los aspectos que no se ajustan a la realidad o verdadero carácter de la persona.

En esto ella se muestra categórica: «No creo que para ser primera dama haya que recibir una preparación especial, ni en mi caso se me ocurrió nunca que debiera prepararme directamente para esto. Una formación básica, una cultura general y un deseo de servir es todo lo que se necesita para cumplir este papel con naturalidad. El hecho de ser primera dama no me ha cambiado en forma alguna. La personalidad que uno tenga es siempre la misma.

No creo que la imagen de una persona tenga validez si no basa en su verdadero modo de ser. Las imágenes ficticias pueden impresionar fugazmente pero acaban por caerse al enfrentarse con la realidad».

Hablando del Presidente

-¿Cuál, a su juicio, ha sido la decisión fundamental de su esposo como Presidente?

-La de mantener a todo trance la paz, la libertad, las garantías y el Estado de derecho y la de fortalecer la soberanía nacional frente a cualquier otro poder y a cualquier riesgo.

-¿Le ha consultado su esposo durante estos cinco años sobre alguna decisión importante?

-El siempre toma sus propias decisiones, después de analizar a fondo las cosas y de oír las opiniones que cree conveniente solicitar. Yo me he sentido segura a su lado, compartiendo sus determinaciones, que una vez tomadas las mantiene con inquebrantable firmeza.

Refiriéndose a la participación de la mujer en la política  y a lo que su esposa piensa de ello, indica: «Rafael siempre ha sido partidario de la participación de la mujer en la política, en el gobierno y en la administración, pero a base de estímulo constante para que se prepare  para poder dar el rendimiento que su posición le exija».

Quizás sea prematuro, pero pensando que los años pasan rápidamente pudo más nuestra curiosidad periodística: ¿Vería con agrado la reelección de su esposo dentro de diez años?

-No hablemos de eso a estas alturas. Estamos, en este momento, terminando una labor y conscientes del deber de contribuir a que el país alcance sus mejores destinos.

Se habló de la rueda de prensa, la cual ven regularmente: «De ella comentamos en familia cualquier detalle que se nos ocurra», indica.

De los planes inmediatos, luego de que finalice el período presidencial, su respuesta da pie para una futura conversación: «De eso hablaremos más adelante», indica.

Por ahora prefiere despedirse con un mensaje a los venezolanos y en especial a las madres y niños: «En primer lugar, la gratitud por la colaboración y la comprensión que recibí a todos los niveles para el cumplimiento de los planes ejecutados. Especialmente, de parte del pueblo humilde que ha sido el más receptivo y el más dispuesto siempre a dar calor humano a todos las empresas de bien público. Y luego, de estímulo y de fe: amo a mi país más aún de lo que lo amaba antes y cada vez me siento más orgullosa de él. Confío en el porvenir y deseo fervientemente para todos felicidad y paz, bienestar y progreso».