Los caminos a la pacificación (1969-1974)

Foto oficial de la Pareja Presidencial para el periodo 1969-1974.

Introducción

El primer domingo de diciembre de 1968, Rafael Caldera resultaba electo Presidente Constitucional de Venezuela. Algunas características singulares se derivaron de este proceso electoral:

I.- Era la primera vez en la historia de Venezuela que un partido político alcanzaba el poder, habiendo transitado solo la vía pacífica, electoral y democrática, al igual que se producía el traspaso civilizado del gobierno a la oposición. Acción Democrática, partido de gobierno, reconocía su fracaso frente a COPEI. Rafael Caldera obtenía 1.083.712 votos, equivalente al 29,13% del total, al tiempo que Gonzalo Barrios, candidato oficial alcanzaba 1.050.806 votos, equivalentes a algo más del 28,24 % del total.

II.- A diferencia de los dos periodos anteriores, y de hecho por primera vez en nuestra historia, el 11 de marzo de 1969 se instalaba un gobierno de minoría parlamentaria. Si bien Caldera ganaba las elecciones, el partido COPEI sólo contaba con 16 de los 52 senadores electos y con 59 de los 214 Diputados electos. Además, el gobierno se instalaba sin que hubiese sido factible obtener alianzas parlamentarias al estilo de los denominados «Pacto de Puntofijo» y «Gobierno de Ancha Base», correspondientes a los gobiernos de Betancourt y Leoni. En efecto, resultaba imposible formar una alianza política con Acción Democrática ya que el éxito de la candidatura presidencial de Caldera representaba una voluntad popular de cambio frente a la opción encarnada por el saliente partido de gobierno. Por otro lado, no pudo lograrse ninguna coalición con los demás partidos, ya que estos constituían grupos políticos sumamente heterogéneos que iban desde la izquierda comunista hasta la derecha perezjimenista, resultando por tanto de muy difícil cohesión parlamentaria. Rafael Caldera se veía así confrontando a la difícil tarea de gobernar sin apoyo parlamentario.

Durante este periodo las puertas de la Residencia Presidencial La Casona y el Palacio de Miraflores, fueron abiertas al público. También, gracias a los planes vacacionales de la Fundación del Niño, miles de jóvenes pudieron recorrer las diversas regiones de Venezuela.

La política de pacificación

Caldera hereda un país convulsionado, donde la guerrilla urbana y rural – incapaz ya de tomar el poder – mantenía un clima de violencia y zozobra. Dos importantes partidos se encontraban ilegalizados y muchos dirigentes políticos estaban presos, sometidos a juicio y sentenciados. Desde la toma de posesión de Caldera, se suspende una práctica hasta entonces constante: las garantías constitucionales mantienen su plena vigencia durante todo el periodo constitucional. Nunca son suspendidas, nunca son acuarteladas las Fuerzas Armadas.

El gobierno nuevo llega con una actitud de respaldo al pluralismo ideológico, de diálogo con todas las ideologías y ofrece la paz. A estos efectos, entra en conversación con quienes tomaron las armas; legaliza los partidos inhabilitados, adopta medidas de gracia para liberar a políticos encarcelados, exigiéndoles solamente el que actúen dentro de la ley; reforma los cuerpos policiales. Todo esto se hace sin menoscabo de la majestad del Estado. Sin transigir en los principios y manteniendo la mayor energía contra quienes insisten en el uso de la violencia como arma política.

Pero el propósito fue siempre «persuadir y explicar antes que oprimir y castigar».

Como resultado de este esfuerzo, cuando termina el gobierno, por primera vez en muchos años, no hay ninguna organización política significativa en Venezuela que planee la toma del poder por las armas. En las elecciones de 1973, ex comandantes de la guerrilla son electos senadores y diputados. No puede omitirse, al comentar la política de pacificación del Presidente Caldera, el reconocimiento a quien tocó ejecutarla, al Ministro de Relaciones Interiores, Lorenzo Fernández, de grata memoria.

La política internacional

Cuando Caldera llega a la Presidencia, Venezuela no sólo estaba sometida a un clima de violencia interna, sino que se encontraba aislada en Latinoamérica. En efecto, por aplicación de la «Doctrina Betancourt» que consistía en interrumpir las relaciones diplomáticas con aquellos países cuyos gobiernos surgieron de golpes de Estado, Venezuela sólo tenía relaciones con Colombia, Uruguay, Paraguay y Guyana en Suramérica.

Esta política fue sustituida por la tesis de la «Solidaridad pluralista» entre gobiernos y regímenes distintos pero que comparten la comunidad de los valores esenciales y de las aspiraciones prioritarias de la gran familia latinoamericana; la proclamación de la justicia como fundamento de la paz y de la justicia social internacional y del bien común universal como base de un nuevo ordenamiento jurídico que sustituye las relaciones de prepotencia y de dominación por las relaciones de amistad y de cooperación.

Dentro de ese contexto, Venezuela reasume una posición de liderazgo en América Latina; ingresa en el Acuerdo Subregional Andino; firma el Protocolo de Puerto España que suspende temporalmente el procedimiento establecido por el artículo 4º del Acuerdo de Ginebra; inicia un proceso de distensión con Cuba; inicia o reanuda relaciones diplomáticas con más de veinte países, incluyendo la Unión Soviética; conversa y negocia con Colombia para la delimitación de áreas marinas y submarinas; desarrolla una política de amistad y cooperación con los países de habla inglesa y holandesa del área del Caribe; y por sobre todo, mantiene en su política exterior una posición independiente y soberana, que no se concibió como un gesto de enemistad contra otras naciones pero que puso fin a una situación de sumisión frente a los Estados Unidos.

Esta independencia en la política exterior, encontró su concreción en la política petrolera, como se verá más adelante; en la denuncia unilateral del tratado comercial con los Estados Unidos que colocaba a nuestro país en situación de desventaja y entrababa nuestro desarrollo; en la suspensión por parte de Venezuela de la visita del gobernador Nelson Rockefeller, enviado especial del Presidente Nixon, por considerar inconveniente la oportunidad; en la defensa de la integración latinoamericana y en la posición de defensa de los derechos de América Latina frente a Estados Unidos y Europa, procurando siempre hablar no sólo como un venezolano sino como un latinoamericano. Al frente de esta política, es necesario también recordar a Arístides Calvani, quien la dirigió como Canciller durante los cinco años de este gobierno.

Las Fuerzas Armadas

La institución Armada es el soporte de la Política Exterior y del orden público interno. La nueva política exterior y la pacificación se lograron contra viento y marea, con la aquiescencia de la opinión pública y la comprensión y respaldo de las Fuerzas Armadas.

Como Comandante en Jefe, Caldera optó por una política de Renovación de equipos y medios de defensa sin paralelo en nuestra historia.

El Ejército fue dotado con tanques AMX-30, vehículos blindados para transporte de personal, vehículos para transporte de carga, cañones y otros medios de defensa. A la Marina se incorporaron los destructores Carabobo y Falcón, los submarinos Tiburón y Picúa, los transportes Maracaibo y Amazonas, las lanchas fluviales Atures y Maipures y el remolcador Felipe Larrazábal. Se construyeron importantes unidades navales y se contrató la construcción de varios submarinos ligeros. La aviación incrementó sus líneas de operación, entre otras, con los aviones de combate Mirage, aviones de caza CF-5, aviones de transporte pesado C-130 (Hércules), aviones de combate OV-10 (Bronco) y aviones de entrenamiento 12-D y se restauraron y equiparon con medios de moderna tecnología los aviones Camberra. Las Fuerzas Armadas de Cooperación fueron dotadas de vehículos blindados antidisturbios, aviones de transporte, lanchas, vehículos terrestres y equipos de comunicación.

Fue creado, también el Instituto de Altos Estudios de la Defensa Nacional, así como la Escuela Superior de las Fuerzas Armadas de Cooperación y el Instituto Tecnológico Universitario de las Fuerzas Armadas.

La política petrolera

Después de varias décadas de explotación petrolera, el nuevo gobierno sintió llegar la hora de poner fin a la irracional competencia entre los países productores de petróleo y de lograr que se exigiera por ese producto «un precio más justo que el que situaciones de prepotencia habían impuesto y que, a cambio de la mezquina contraprestación que se nos daba, pretendían exigirnos además agradecimiento y sumisión».

La participación fiscal por cada barril de petróleo extraído, que era de Bs. 3,93 al comenzar el quinquenio, llegó Bs. 34,63, sin incluir los ajustes por regalía.

El valor de exportación promedio del barril, que al empezar el año 1969 no alcanzaba a dos dólares, excedió de catorce dólares. Se demostró con los hechos que la política de OPEP no debía orientarse a extraer mayor volumen sino a obtener una retribución mayor por el petróleo ofrecido al comercio internacional; así nuestra producción total en 1973 fue un 6,8% menor que el último año del periodo precedente.

Se modificó la Ley de Impuesto Sobre la Renta para gravar a las empresas petroleras en un 60% de su enriquecimiento global. El Estado venezolano se reservó el derecho de fijar unilateralmente los precios del petróleo. Se nacionalizó el gas. Por medio de la Ley sobre Bienes Afectos a Reversión se obligó a todas las compañías petroleras a conservar en perfecto estado de mantenimiento todas sus instalaciones y equipos para ser entregados sin deterioro al término de las concesiones petroleras.

Caldera pudo así entregar a su sucesor una Venezuela madura para manejar directamente la actividad petrolera, para adelantar la reversión, para nacionalizar el petróleo.

En 1971 se inauguró la UD-3 de Caricuao, en Caracas.

El desarrollo social

El desarrollo de todos y para todos es la meta esencial de un gobierno socialcristiano.

Dentro de este marco, Caldera asigna a la educación primera prioridad. Lo que se traduce por dar a este sector el doble de los recursos hasta entonces asignados y colocarlos como el mayor presupuesto parcial dentro del Presupuesto General de la Nación. Pero no sólo se trató de invertir más dinero sino que se logró una nueva concepción de la educación: Reforma de todos los programas educativos, desde el preescolar hasta la educación superior, con una orientación destinada al desarrollo integral del hombre. Con esta finalidad fueron implementados nuevos sistemas de evaluación para el preescolar y la primaria; el ciclo básico y el diversificado en la media; regionalización de la política educativa; institucionalización de las comunidades educativas; nuevos sistemas de educación de adultos, atención especial para niños excepcionales; creación de nuevos centros de postgrado y creación de nuevas universidades, de Colegios Universitarios, de Institutos Tecnológicos y de Pedagógicos. ¡En los cinco años de gobierno de Rafael Caldera se crearon más centros de estudio a nivel superior que en toda la historia anterior de Venezuela!

El sector laboral no podía dejar indiferente al Profesor de Derecho del Trabajo que ocupa la presidencia. Durante el mandato de Caldera se crean medio millón de nuevos empleos; se firman más de 6.500 contratos colectivos, cantidad nunca antes ni después lograda en un periodo constitucional y a través de los cuales se lograron mejoras sustanciales en el nivel de vida de los trabajadores organizados en Venezuela; se permite la sindicalización de los empleados públicos; se sanciona la Ley de Carrera Administrativa; se aumenta considerablemente la remuneración de los maestros y, en un hecho histórico para el Derecho Social, se incorporan a los trabajadores del campo a la protección de la Ley del Trabajo.

Durante la campaña electoral de 1968 Caldera ofreció construir 100.000 casas por año. Meta enmarcada dentro del propósito de dedicar atención preferente al hombre y a la familia. En el último año del periodo constitucional se logró superar la meta anunciada con la construcción de algo más del centenar de miles de unidades. Una oposición obstruccionista en materia presupuestaria obligó al gobierno a hacer gala de imaginación y audacia creadora para cumplir la promesa electoral. Además de la inversión masiva del sector público, se crearon estímulos de todo tipo al sector privado; se equiparon y desarrollaron los barrios populares y se generaron soluciones variadas al alcance de los diversos núcleos familiares.

Mención especial merece el programa de construcción de hospitales y centros asistenciales que se tradujo por la puesta en servicio de más de 8.800 nuevas camas y la extensión de mejora del servicio prestado por el seguro social.

La política económica 

La economía creció un promedio de 5% en el quinquenio, llegando a alcanzar 7,6% y 6,9% en 1970 y 1973. El Producto Territorial Bruto per cápita, a precios corrientes, en 1973, alcanza la cantidad de 6.934 bolívares, o sea un crecimiento de 15,9% si se le compara con la cifra registrada en 1972. El aumento de dicha variable fue de 45.1% si se le compara con la cifra correspondiente de 1968.

El costo de vida crece, durante el quinquenio, un 14%, lo que es un crecimiento interanual inflacionario promedio de un 3%. Estas cifras de crecimiento y de inflación bastan para evidenciar el éxito económico del gobierno de Caldera.

Pero es necesario hablar también del IV Plan de la Nación; de la regionalización del desarrollo, primer intento de golpear un centralismo cada vez más asfixiante; de la transformación del Ministerio de Fomento en un ministerio de defensa del consumidor, del desarrollo de la siderúrgica del Orinoco, del fortalecimiento de las empresas, específicamente en el campo de la energía eléctrica (CADAFE y EDELCA) aumentando la generación eléctrica de 8.375 a 14.035 millones de kilovatios-hora, del adelanto en la construcción del sistema hidroeléctrico de Guri y de la construcción de la represa General José Antonio Páez, en los estados Mérida y Barinas, de la Petroquímica del Tablazo y de la industria pesada (Acero y Aluminio); del fortalecimiento del Comercio Exterior y de la promoción de exportaciones no tradicionales; de la fortaleza del bolívar, con sus dos pequeñas revaluaciones; de una audaz política agraria que se concreta en la creación del Banco Agrícola, citado como modelo a nivel internacional, en nuevas políticas de comercialización y precios.

El segundo piso de la Autopista del Este fue construido en tiempo récord sin entorpecer el tráfico de Caracas. Esta obra fue inaugurada el 22 de abril de 1973.

La Infraestructura

El desarrollo supone poner al país en condiciones de hacer posibles los movimientos y las operaciones de fábricas y empresas y elevar las condiciones de vida de los venezolanos. La vialidad recibió atención preferente. Sólo en Caracas, la avenida Boyacá, tramo La Castellana – El Marqués – La Urbina y su enlace con la autopista Francisco Fajardo; los distribuidores El Ciempiés, Baralt y segundo piso de la autopista del este; la autopista La Araña – Caricuao y Prados del Este – La Trinidad; las avenidas Panteón y Río de Janeiro, fueron obras realizadas en un plan de vialidad sin precedentes, ejecutado en todo el país, además del mantenimiento de la red  existente.

Construcción de puertos y modernos aeropuertos, como La Chinita en Maracaibo, Las Piedras en Paraguaná y Del Caribe en Margarita; desarrollo urbano planificado, con especial cuidado en la protección del ambiente, como la Zona Protectora de Caracas, y en la construcción de parques y lugares de esparcimiento. Atención a las ciudades, bastando con citar los ejemplos de Caracas y Maracaibo, urbes en las que fueron construidas obras en un número y con una inversión única en nuestra historia; la protección de la tierra y el saneamiento de las mismas a través de la «doma del agua», y por último el ambicioso programa de la «Conquista del Sur».

Vale la pena mencionar el programa de Promoción Popular. Este programa tenía por objeto facilitar la organización de las masas populares a fin de estimular su participación directa en diversas actividades de la vida nacional. Desgraciadamente la falta de apoyo parlamentario frustró desde sus inicios la adecuada realización de este proyecto.

El 2 de marzo de 1974 se inauguró el Poliedro de Caracas.

La cultura

Particular mención tenemos que hacer de lo realizado en el campo de la cultura. Aparte de la realización de obra física como el nuevo Museo de Arte Contemporáneo y la ampliación del Museo de Bellas Artes, en Caracas; el nuevo Museo Jesús Soto, en Ciudad Bolívar; o el Museo de Arte Moderno, en Mérida; se concluyó el Ateneo de Boconó y se rescataron el Teatro de la Ópera de Maracay y de Bellas Artes en Maracaibo; se comenzó la construcción de la Sala Ríos Reyna, parte del Complejo Cultural Teresa Carreño; se dio especial impulso a los artistas con el Decreto Número 1.522 que estableció la obligación de incluir una partida para contratar obras de arte ejecutadas por artistas nacionales o extranjeros residentes en el país, en toda edificación pública.

Síntesis

  • Logró la pacificación del país, incorporando los grupos guerrilleros en lucha armada a la vida democrática.
  • Se opuso a la creación del Consejo de la Judicatura por considerar que abriría la puerta a la partidización del Poder Judicial, lo cual ocurrió y fue considerada uno de los males de nuestra democracia.
  • Desarrolló una política exterior nacionalista y soberana: denunciando el Tratado de comercio con los Estados Unidos, estableciendo relaciones diplomáticas con todos los países, incluyendo la Unión Soviética, y fortaleciendo la OPEP, lo que redundó en el aumento de los precios del petróleo al final del periodo (De 2 a 14$).
  • Incorporó a los trabajadores del campo a la protección de la Ley del Trabajo (nuevo Reglamento).
  • Logró el récord en construcción de viviendas por año, al superar la cifra de 100.000 en 1973.
  • El equilibrio fiscal permitió lograr una inflación de apenas el 14% en cinco años, teniéndose un superávit en 1973, revaluando el bolívar de 4,50 a 4,30 por dólar y creando 500 mil nuevos empleos aproximadamente en el quinquenio.
  • Comenzó la carrera administrativa en el sector público, la implementación del presupuesto-programa y la descentralización, con la creación de ocho (8) regiones y sus respectivas corporaciones.
  • Hizo la reversión petrolera y la nacionalización del gas, aumentó la participación fiscal de 3,93 a 34,63 bs. por cada barril de petróleo, fue descubierta la Faja petrolífera del Orinoco y rectificados los límites de Venezuela (aumento de 4.000 km cuadrados aprox.).
  • Incrementó la matrícula escolar en 33,3% y el personal docente en 46,5%, duplicó la de educación media y triplicó la de educación superior (inauguró 23 nuevos institutos, entre ellos, la Universidad Simón Bolívar y el Instituto de Altos Estudios de la Defensa Nacional).
  • Puso en servicio 8.800 nuevas camas hospitalarias.
  • Construyó el Poliedro de Caracas, el Parque Central, los Edificios del BCV, el Ministerio de Educación y los Tribunales de la República, el distribuidor Cienpiés, el segundo piso de la Autopista del Este, la prolongación de la Cota Mil desde la Castellana al Marqués y su enlace con la autopista del Este, la autopista Prados del Este-La Trinidad, inauguró el Hospital Miguel Pérez Carreño y comenzó el desarrollo del Metro de Caracas.
  • Decretó la zona protectora de Caracas y creó el Instituto Nacional de Parques; el puerto y aeropuerto de la Isla de Margarita y la creación de su Zona Franca; al igual que la Zona Franca de Paraguaná, el complejo turístico de El Morro en Lecherías, el canal de alivio del Neverí y del Manzanares en Cumaná; el aeropuerto de La Chinita, el Paseo Ciencias y toda la renovación urbana de Maracaibo; la represa José Antonio Páez en Santo Domingo y la segunda etapa del Guri y desarrolló la Conquista del Sur, en Guayana y Amazonas.
  • Inició la autopista centro-occidental, con el tramo Barquisimeto-Yaritagua; desarrolló el programa integral de Desarrollo Agrícola (PRIDA) y los módulos de mantecal, en Apure; construyó las represas Cumaripa, Cabuy y Guaremal, en Yaracuy y Dos Cerritos y Pao-Cachiche, en Lara y Cojedes; la autopista Valencia-Campo de Carabobo, el Puente sobre el Río Limón, en la Goajira, la catedral de San Felipe, el Ateneo de Caracas, el Teatro de la Opera de Maracay y los Museos de Arte Contemporáneo en Caracas y Jesús Soto en Ciudad Bolívar.
  • Al finalizar el periodo presidencial, la deuda total del país, interna y externa, se calculaba en 7.100 millones de bolívares y los ingresos estimados para 1974 eran de 42.000 millones de bolívares y el presupuesto estimado de 15.000 millones.
  • Su sucesor en la Presidencia, al asumir el cargo dijo: «Recibo la Presidencia de las manos limpias de Rafael Caldera».

La difícil ruta del fin de siglo (1994-1999)

 

Foto oficial de la Pareja Presidencial para el periodo 1994-1999.

Introducción

El 5 de diciembre de 1993, Rafael Caldera es electo por segunda vez Presidente de la República. Gana con 385.435 votos de ventaja sobre su más cercano contendor, Claudio Fermín, pero nuevamente le corresponde gobernar en minoría parlamentaria.

Comienza su gobierno con el Banco Latino ya intervenido y en efecto dominó se lleva más de la mitad del sistema bancario. Se ve obligado a suspender las garantías constitucionales para implantar un control de cambios que dura menos de dos años y se produce el primer enfrentamiento con el Congreso al restituir este último las garantías constitucionales suspendidas.

Caldera las suspende nuevamente y se produce un clamor nacional a favor de un «Calderazo»: disolución del Parlamento y convocatoria a nuevas elecciones. Caldera se mantiene fiel a su trayectoria de respeto a la Constitución y al Estado de Derecho y ejerce una política de diálogo y negociación con el Congreso.

Sin embargo, pasan los cinco años sin aprobarse el proyecto de reforma constitucional que él mismo había introducido en las Cámaras en 1992. Para colmo, el Movimiento al Socialismo (MAS), uno de sus aliados, se entiende con la CAUSA R y COPEI en lo que llamaron «la alianza tripartita», en 1996, para las directivas del Congreso.

La crisis financiera, el déficit fiscal y la inflación

Venezuela se encontraba ya en recesión con crecientes niveles de inflación en febrero de 1994. En 1993, la economía se había contraído en un 0,4 %, el déficit fiscal del gobierno central fue de 2,5% del PIB, la inflación había subido a 45,9% y la balanza de pagos arrojó un saldo negativo de $703 millones.

La crisis financiera que hereda el nuevo gobierno, ocasionada por la concentración de auto-carteras y el otorgamiento de auto-préstamos a los accionistas y testaferros, se convierte en la mayor en el mundo en relación al PIB (16%) hasta ese momento.

La caída de los precios del petróleo y la política de auxilios financieros, delineada por el Banco Central de Venezuela, obliga al gobierno a recortar el presupuesto de ese año en un 10% y al mismo tiempo a introducir un conjunto de reformas fiscales que incluyó la creación del Servicio Nacional Integrado de Administración Tributaria (SENIAT), las reformas del Código Orgánico Tributario, de la Ley de Crédito Público, de la Ley de Presupuesto y de la Ley de Impuesto sobre la Renta, además de promulgar la Ley de Impuesto al Consumo Suntuario y a las Ventas al Mayor.

La resolución de la dramática crisis financiera se realizó en estricto acatamiento del ordenamiento jurídico nacional y el sistema financiero fue saneado, privatizándose varios de los bancos previamente estatizados, en tanto que fue profesionalizada la Superintendencia de Bancos, a la cual se le dio la misma significación que al SENIAT.

La gestión fiscal, después de demostrar déficits de 1,1% y 2,3% del PIB en 1994 y 1995 (debido al financiamiento de la crisis financiera y a la protección de los ahorristas) registró superávits de 2,8% y 3,2% del PIB en 1996 y 1997.

Los índices de inflación fueron impactados negativamente por la expansión monetaria que el BCV inyectó para proteger los depósitos de los ahorristas. En 1994 y 1995, la tasa de inflación fue de 60,8% y 59,9%, respectivamente. El ajuste de precios controlados de los bienes y servicios y de la divisa, introducidos en el marco de la «Agenda Venezuela», elevaron la inflación a 99,9% en 1996. Sin embargo, gracias a este programa, comenzó a disminuir, ubicándose en 50% en 1997 y 35,8% en 1998.

Petróleo, precios y apertura

El nivel de los precios de petróleo ($12.41 y $13.93 por barril) en 1994 y 1995, aunado a la posible pérdida de competitividad de PDVSA en los mercados internacionales, determinan el impulso a la «Apertura Petrolera», realizada en forma transparente y con plena supervisión de la Contraloría General de la República.

La producción de petróleo subió de 2,627 millones de barriles diarios en 1994 a 3,329 millones en 1998. Las reservas internacionales se recuperaron, al pasar de $9.723 millones en 1995 a $17.818 millones en 1997, para volver a bajar a $14.895 millones en 1998, por la baja en los precios del crudo ($17.44 y $15.09 en 1996 y 1997 para bajar a $9.38 en 1998).

Sin embargo, hay que destacar que las exportaciones no tradicionales alcanzaron el récord histórico de $7,2 millardos.

En el último año de su gobierno crea, mediante ley aprobada por el Congreso, el Fondo de estabilización macroeconómica, para evitar en el futuro los problemas deficitarios por la fluctuación de los precios del petróleo.

Durante el periodo, programas como «Un cariño para mi ciudad» y «Cada empresa una escuela», promovieron la colaboración y participación del sector privado en la recuperación de áreas verdes y reparación de escuelas.

La Agenda Venezuela

Las dificultades en la situación económica y de entendimiento con el Congreso para la aplicación de un plan integral, llevaron al gobierno a la formulación de la llamada «Agenda Venezuela», que levantó los controles de cambio y de precios; racionalizó los precios de los combustibles; ajustó los niveles salariales; estimuló la inversión privada nacional y extranjera; restableció el crédito internacional de Venezuela, reiniciándose el crecimiento económico: todo ello con precios deprimidos de petróleo.

El gobierno suscribió un crédito stand-by con el Fondo Monetario Internacional por $4,5 millardos, el cual no fue necesario utilizar en su totalidad y fue re-pagado antes de lo previsto, gracias a los ingresos extraordinarios obtenidos por la Apertura petrolera.

Es importante señalar, a este respecto, que a pesar del balance positivo que en forma casi inmediata tuvo la «Agenda Venezuela», el Estado manejó con deliberada cautela y disciplina los fondos entonces percibidos: sus gastos decrecieron y se hizo una gestión fiscal austera.

Política social

La convulsionada situación política y social en que Caldera recibe el país en 1994 lo lleva a hablar en su toma de posesión de una «cultura de la protesta». Los cinco años transcurren sin que se produzcan hechos de conmoción pública ni haya habido un muerto en las frecuentes manifestaciones de calle.

Si bien el gobierno mantiene y mejora la aplicación de los programas sociales existentes para la época (beca alimentaria, PAMI, multi-hogares y hogares de cuidado diario), crea otros como el PROAL y el SUMET, para la alimentación básica y suministro de medicamentos a los sectores populares.

Pero lo trascendental en lo social es el acuerdo tripartito, pacto social esperado por mucho tiempo, para la modificación del régimen de prestaciones sociales previstos en la Ley del Trabajo, la Seguridad Social y la creación de los Fondos de pensiones, que iban a dinamizar la construcción de viviendas. Su sucesor paralizó todo lo relativo al régimen de seguridad social y, si bien satanizó los cambios producidos en la ley del trabajo, no pudo eliminarlos en la reforma de la ley en el 2012, por ser en muchos de los casos más favorable al trabajador.

Con motivo de l 39 aniversario del 23 de enero de 1958, fue inaugurada en 1997 la Represa Macagua II en Puerto Ordaz, estado Bolívar.

Descentralización e infraestructura

Siguiendo la innovación del presidente Ramón J. Velázquez, Caldera nombra un Ministro de Estado para la descentralización,  procede a realizar la transferencia de servicios en diecisiete (17) estados y pone en marcha el FIDES, Fondo Intergubernamental para la Descentralización. Adicionalmente, crea el Fondo de Fortalecimiento Social, para financiar proyectos de comunidades y organizaciones de la sociedad civil.

A pesar de las dificultades presupuestarias, inaugura la línea 3 del Metro de Caracas; la carretera Mérida-El Vigía; el tramo San Felipe-La Raya de la autopista centro-occidental; el tramo San Carlos-Agua Blanca de la autopista José Antonio Páez; el tramo San Juan de Uchire-Clarines de la autopista Rómulo Betancourt; el tramo Yagua-Puerto Cabello de la autopista regional del Centro; el distribuidor Guacuco en la vía Pampatar-La Asunción-Juan Griego, en Margarita; el acueducto regional del Centro; la represa de Taguaza; Macagua II; la ciudad deportiva en San Felipe y adelantó sustancialmente obras con el proyecto de trasvase de Yacambú-Quíbor y el ferrocarril Caracas-Cúa. Igualmente preparó y otorgó la concesión para la construcción del nuevo viaducto de la autopista Caracas-La Guaira.

Construyó más de 350 mil unidades de vivienda en el quinquenio y creó Fundabarrios, que remodeló integralmente 1.894 barrios en todo el país.

En materia penitenciaria, construyó Yare II y El Rodeo II y los nuevos centros de Mérida y Barquisimeto y demolió el Retén de Catia. Dejó en proceso la creación de 1.720 puestos nuevos para reclusos y la recuperación de 9 penales.

El 9 de octubre de 1997 (Día de la Fundación de Mérida), el presidente Rafael Caldera inauguró la Supercarretera Mérida-El Vigía.

Cultura y participación ciudadana

Siempre en el contexto de las restricciones presupuestarias que le correspondió enfrentar, el gobierno inauguró el Museo Jacobo Borges, el Museo Cruz Diez e impulsó la nueva sede de la Galería de Arte Nacional, en Caracas y el Museo de Arte Contemporáneo, en Maracaibo. Mantuvo irrestricto apoyo al sistema de orquestas nacionales infantiles y juveniles y promovió la presentación de espectáculos teatrales y musicales en espacios públicos de sectores populares.

Programas como «Un cariño para mi ciudad» y «Cada empresa una escuela», promovieron la colaboración y participación del sector privado en la recuperación de áreas verdes y reparación de escuelas.

Soberanía y Defensa nacional

Preocupado siempre por el desarrollo y protección de más de la mitad del territorio nacional que se encuentra al sur del país, Caldera crea la corporación de desarrollo del sur (PRODESSUR), presidida por el Ministro de Fronteras, Pompeyo Márquez, quien promueve la fundación de ciudad Sucre, en el Nula, e igualmente construye una plataforma para la presencia venezolana y defensa territorial en el archipiélago Los Monjes.

Su política de respeto institucional y pacificación militar permite que transcurran los cinco años de su segundo gobierno sin producirse algún intento de alzamiento o de sublevación militar.

La Plaza Juan Pedro López, ubicada en Caracas, entre el Banco Central de Venezuela y el Ministerio de Educación, fue inaugurada el 29 de noviembre de 1998.

Síntesis

  • El costo de la crisis financiera (16% del PIB) y los bajos precios del petróleo contrariaron seriamente los planes y proyectos que tenía para este periodo e incidió negativamente sobre la inflación, que llegó a altísimos niveles.
  • Realizó la pacificación militar, después de los golpes sufridos el 4 de febrero y 27 de noviembre de 1992.
  • A pesar de la crisis, creó el SENIAT, cambiando la cultura tributaria en el país, bajó la deuda externa de 26.981 a 23.175 millones de dólares y creó el Fondo de Estabilización Macroeconómica, para compensar en el futuro la baja en los precios del petróleo y el déficit fiscal.
  • Realizó la apertura petrolera en forma transparente y lanzó el programa de la Orimulsión. Privatizó SIDOR, varias entidades bancarias, al igual que los hoteles Meliá Caribe y Puerto La Cruz, Trujillo, Maracay, Tamá y Humboldt, con el sistema teleférico que lo acompaña.
  • Adelantó una política de acercamiento con Brasil, pretendiendo abrir el mercado de Amazonia para las empresas venezolanas.
  • Profundizó el proceso de descentralización con la transferencia de servicios en diecisiete (17) estados y puso en marcha el FIDES, Fondo Intergubernamental para la Descentralización.
  • Logró el acuerdo tripartito para la modificación del régimen laboral, seguridad social y pensiones que se esperaba desde hacía muchos años en el país.
  • Mejoró los programas sociales existentes, como la beca alimentaria, el PAMI, hogares de cuidado diario, multi-hogares y creó nuevos como el PROAL y el SUMET, para la alimentación básica y suministro de medicamentos a los sectores populares.
  • Creó el Fondo de Fortalecimiento Social para abrir la participación ciudadana y la solución de problemas a nivel vecinal.
  • Construyó más de 350 mil unidades de vivienda en el quinquenio y creó Fundabarrios, que remodeló integralmente 1.894 barrios en todo el país.
  • Inauguró el Acueducto Regional del Centro, la represa Taguaza, la línea 3 del Metro de Caracas, la Planta de Macagua, la carretera Mérida-El Vigía, el tramo San Felipe-La Raya de la autopista Centro-Occidental, el tramo San Carlos-Agua Blanca de la autopista José Antonio Páez; el tramo San Juan de Uchire-Clarines de la autopista Rómulo Betancourt; el tramo Yagua-Puerto Cabello de la autopista Regional del Centro; el distribuidor Guacuco en la vía Pampatar-La Asunción-Juan Griego y adelantó sustancialmente las obras del ferrocarril Caracas-Cúa.
  • En materia penitenciaria, construyó Yare II y El Rodeo II y los nuevos centros de Mérida y Barquisimeto y demolió el Retén de Catia. Dejó en proceso la creación de 1.720 puestos nuevos para reclusos y la recuperación de 9 penales.
  • Creó PRODESSUR, para el desarrollo del sur, adelantó la construcción de Ciudad Sucre en la parte más occidental del Estado Apure y construyó una plataforma para la presencia venezolana y defensa territorial en el archipiélago Los Monjes.
  • Construyó la ciudad deportiva de San Felipe; inauguró los Museos Jacobo Borges y Cruz Diez en Caracas; el Templo votivo de La Coromoto en Guanare; fortaleció el Sistema de Orquestas juveniles e infantiles y adelantó el proyecto Yacambú-Quíbor, llevando el túnel de transvase y la presa a un 73,61% y 83,99% de su construcción, respectivamente.
  • La dificultad de contar con recursos públicos llevó a desarrollar programas exitosos con el sector privado, tales como «Cada empresa una escuela» y «Un cariño para mi ciudad», en la recuperación de escuelas y espacios verdes.
  • El éxito de la «Agenda Venezuela» llevó a un crecimiento de 7,8% y 7,6% en 1997 y 1998, y las exportaciones no tradicionales alcanzaron el récord histórico de $7,2 millardos.
  • Paradójicamente, a pesar de las críticas, el Presidente que lo sustituyó ratificó a su Ministra de Hacienda, la doctora Maritza Izaguirre.