Caracas, febrero 8 de 1945.

Sr. Dr. Manuel R. Egaña,
Presidente del Congreso Nacional,
Caracas.

Mi distinguido amigo:

Ya para salir de los Estados Unidos tuve el agrado de recibir su carta del 9 de enero y la copia de su carta al director de «La Prensa», diario hispano de Nueva York. Allí tuve el gusto de ver publicada también su dicha carta. Mucho me complace haber podido contribuir a una ampliación de sus conceptos acerca del problema argentino en la Unión Panamericana; todo lo cual redunda en beneficio de nuestro país que aparece así mencionado sosteniendo una tesis de hermosas proyecciones para la unidad de los pueblos del Continente.

A mi padre adoptivo Liscano me fué grato leer su párrafo de Ud. para él.

Aprovecho la oportunidad para reiterarle mi cordial amistad y aprecio y para enviarle mis mejores saludos y votos por su personal bienestar.

Suyo afectísimo,

(fmdo.) R. Caldera