EMBAJADA DE VENEZUELA
CANADA

Ottawa, 13 de julio de 1962

Doctor Rafael Caldera
Casa Central del Partido
Social Cristiano COPEY
Caracas, Venezuela

Muy estimado amigo:

Acabo de recibir, enviado por mi excelente amigo, el señor Rubén Nevado Vallenilla, un recorte de EL NACIONAL, del lunes, 9 de este mes, en donde aparecen unas declaraciones de usted, hechas el día anterior en Maiquetía.

En estas declaraciones usted se muestra satisfecho por el nombramiento de la Comisión Delegada del Congreso, y da los candidatos del Partido Social Cristiano COPEY para el cargo de Fiscal General de la República.

Entre estos candidatos aparezco yo, en primer término.

Huelga decir a usted el que me complace y me enorgullece que usted y el Partido Social Cristiano COPEY puedan tener la intención de postularme entre los candidatos para tan elevado puesto.

Sin embargo quiero, desde luego, manifestar a usted que yo no me creo capacitado para desempeñarlo con la eficacia indispensable que requieren las elevadas funciones que lo constituyen.

Como usted sabe, mi inclinación espiritual y científica, en los últimos años, ha sido hacia los problemas económicos y no me siento con ánimo para emprender nuevos estudios y nuevos experimentos.

Por consiguiente, quiero dar las gracias, de todo corazón, a usted y a su Partido, por la honra que me hacen y quiero, al mismo tiempo, rogarles que no postulen mi nombre para ese cargo.

Yo he venido siguiendo, con profunda ansiedad y no poca aflicción, el desarrollo de los acontecimientos políticos de Venezuela.


EMBAJADA DE VENEZUELA
CANADA

El espectáculo que presenta el Congreso, con raros momentos luminosos, me recuerda el de algunos Congresos Venezolanos en los cuales la demagogia, el sectarismo y el odio, campeaban desenfrenadamente.

Yo no sé qué podría pensar un historiador del año 2060 cuando lea las Actas de las Sesiones de nuestras Cámaras. Por fortuna, repito, sí hay puntos luminosos. Uno de ellos (puesto que usted me ha halagado de manera tan alta, permítame que sea justo a su respecto) es el discurso, recientemente pronunciado por usted, cuando se debatió, precisamente, la composición de la Comisión Delegada. Desde el punto de vista jurídico, desde el punto de vista político y desde el punto de vista de Patria, estoy totalmente de acuerdo con usted.

Asimismo he seguido, hasta donde lo permiten los diarios de Caracas y PANORAMA, de Maracaibo, la conducta de todos los Partidos. No afirmo ninguna cosa nueva cuando digo que la actitud del Partido Social Cristiano COPEY ha sido la más seria, y la más compenetrada con los genuinos intereses de la nación.

Cordialmente lo saluda su afectísimo amigo,

(fmdo.) Manuel R. Egaña