Cooperación Democracia cristiana alemana – América Latina

Copia del memorándum que Rafael Caldera entregó al entonces canciller de Alemania Federal, Konrad Adenauer, en un desayuno realizado en la casa de este último en Rhondorf, el 2 de febrero de 1962. Ese encuentro fue crucial en la creación de la cooperación internacional de la Fundación Konrad Ademauer (KAS) con América Latina.

Caracas, 9 de marzo de 1962

Señor doctor
Walter Molt
Academia Política de Eichholz
Wesseling, bei Köln
(Deutschland)

Estimado doctor Molt:

A mi regreso a Venezuela quiero darle las gracias muy cordiales por su gentil atención durante mi rápida visita a Alemania.

Espero habrá recibido, por conducto de mi amigo Augusto Vanistendael, copia del memorándum que entregué al Canciller Adenauer. Espero de su parte toda su valiosa colaboración para obtener el mejor resultado.

Traje de Alemania una gran impresión. Por mi parte, los días que llevo en Venezuela me hacen confirmar lo que allí expresé acerca de la importancia decisiva del actual momento de América Latina. Tenemos toda la impresión de que por lo menos en Venezuela, las fuerzas que sirven al imperialismo soviético están preparando una arremetida inmediata.

En espera de sus gratas noticias y reiterándole el testimonio de mi más elevada consideración, me suscribo de usted atentamente,

MEMORÁNDUM

SOBRE COOPERACIÓN CON LA DEMOCRACIA CRISTIANA LATINOAMERICANA

1.º

La perspectiva de la Democracia Cristiana de Latinoamérica se está haciendo cada vez más clara. A quien hubiera juzgado hace algunos años por la aparente vocación minoritaria en sus distintos grupos nacionales, tiene que sorprenderlo, el análisis del crecimiento y arraigo que va tomando en los últimos años. Dos hechos sintomáticos se destacan en este panorama: a) la formación del grupo conservador o de matiz oportunista, de presentarse con etiqueta demócrata cristiana (v. gr. el grupo conservador ospinista de Colombia, un grupo oportunista de Santo Domingo, o los grupos oligárquicos dominantes en Paraguay o Nicaragua); b) el gran crecimiento de la influencia demócrata cristiana, no sólo en los grupos sindicales sino en las juventudes universitarias. Para sólo citar dos ejemplos recordemos que todos los presidentes de las federaciones universitarias de Chile son demócrata cristianos y que en Venezuela los candidatos demócrata cristianos han constituido la primera mayoría en todas las universidades del país, y candidatos demócrata cristianos o apoyados por éstos han ocupado las Presidencias de todos los Colegios profesionales (Médicos, Abogados, Ingenieros, Economistas, Odontólogos, etc.).

2.º

El Movimiento Demócrata Cristiano aparece en Latinoamérica con determinadas características que es necesario señalar: a) se trata de un movimiento en ascenso, cuya fuerza va creciendo ostensiblemente entre observadores imparciales, mientras que otras fuerzas políticas, antes gran apoyo popular, están comenzando a declinar; b) ante el auge de la penetración comunista en las escuelas y Universidades, aparece cada vez más claramente que la Democracia Cristiana es la única fuerza organizada cuya filosofía le da contornos definidos y actitud vigorosa para hacerle frente victoriosamente; c) los Movimientos Demócratas Cristianos, que al principio fueron atacados como conservadores o clericales, sin que se les admitiera siquiera el derecho a exponer o desarrollar su posición, hoy cada día se ven más netamente ubicados como grupos de ancho contenido popular y progresista, enemigos de las oligarquías, diferenciados en el campo político sin confesionalismos religiosos y decididamente batalladores por una idea de cambio social hondamente popular.

3.º

El crecimiento de los partidos Demócratas Cristianos pudiera ser mucho más intenso si recibiera una ayuda oportuna, no de gobiernos, pero sí de organizaciones políticas del mismo corte ideológico. No es necesario decir que esta ayuda no podría implicar en forma alguna el menoscabo de la independencia táctica de cada organización dentro de su campo nacional. Pero es un hecho claro que los comunistas reciben una cuantiosa ayuda internacional y que también están recibiendo ayuda cada vez mayor otros grupos políticos, mientras que los grupos demócratas cristianos tienen que batirse con la doble desventaja de contar con menos medios propios por ser grupos más nuevos y todavía minoritarios y de no recibir ninguna especie de ayuda.

4.º

La ayuda que hayan de recibir tendría que ser inmediata. Las demoras en este caso no harían sino favorecer a los adversarios. En América Latina se está librando una lucha muy intensa. Esta lucha es particularmente aguda en el caso de Venezuela, donde se libra una batalla que puede ser definitiva para la orientación ideológica y política de los pueblos del área del Caribe, con repercusión directa sobre toda la estructura continental, lo que se ha hecho más palpable por la posición e influencia del régimen de Cuba. En Venezuela van a realizarse elecciones generales en 1963, y serían incalculables las consecuencias y proyecciones que podría tener el triunfo de una tendencia castrista o filo-comunista en dichas elecciones.

5.º

La colaboración que podrían recibir los grupos demócratas cristianos, concretamente, en el caso de Venezuela, podría concretarse en múltiples sentidos. Señalamos algunos ejemplos:

  • Asistencia económica y técnica para el programa que se está iniciando de educación de dirigentes políticos (Instituto Luigi Sturzo) y sindicales (Instituto Nacional de Estudios Sindicales).
  • Una fundación, que podría denominarse Konrad Adenauer y que reuniera esfuerzos privados provenientes de diversos sectores, podría ayudar a la expansión de estos Institutos, al establecimiento de sucursales, a la publicación de libros, a la difusión de libros editados fuera con resultados que no es necesario ponderar.
  • Préstamos, en maquinaria y en capital de trabajo, a largo plazo y con bajo tipo de interés (y, eventualmente, donativos de quienes estén en condiciones de hacerlos y no haya inconveniente en aceptarlos) para fundación de una o varios diarios, cuya aparición coincidiría con los primeros meses de la campaña electoral (1963) y posible participación en las estaciones televisoras, radiotransmisoras cuyas perspectivas son ampliamente positivas.
  • Becas para la formación de dirigentes sindicales, de dirigentes campesinos, de dirigentes universitarios y de activistas políticos de la base.
  • Asistencia técnica en el desarrollo de la propaganda y la organización electoral y, eventualmente, consecución de medios utilizados ya con éxito en jornadas electorales similares en otros lugares.

6.º

Podemos señalar que, en parte por la influencia determinante del Partido Comunista en la vida política de nuestros países y, en parte, por la dinámica moderna de nuestra actualidad, los partidos no son entre nosotros agrupaciones electorales sino organismos permanentes de actividad, con organización compleja que representa a los diversos sectores funcionales y grupos de presión, con permanente acción y necesidad de defensa del orden público y de la estabilidad del sistema democrático. Por consiguiente, los medios que absorbe son cuantiosísimos y, como son escasos los recursos que con los sacrificios de sus militantes reúnen, el resultado es mucho menor del que cabría esperar, siendo de señalarse que las perspectivas son especialmente favorables para una acción planificada e intensa, en el momento en que se presenta este memorándum.

7.º

Aparte de todas las circunstancias indicadas, constituiría una gran ayuda el que, a través de los medios de que se dispone, se tratara de lograr en Europa una comprensión exacta del fenómeno latinoamericano. Concretamente, en el caso venezolano, hacer entender la magnífica lucha que los sectores democráticos (coalición de grupos de tendencia social demócrata, demócrata cristiana e independiente) están realizando para, al mismo tiempo que frenan los ímpetus reaccionarios de quienes quisieran imponer sistemas autoritarios, contener la presión de los sectores de la extrema izquierda, que quisieran establecer un régimen semejante al cubano, lucha que se está cumpliendo ahora —con éxito, y que reclama la solidaridad de todos los hombres libres del mundo y en especial de la Europa Occidental, cuyas avanzadas se desmoronarían si se perdiera la batalla en la América Latina.

8.º

Concretamente, lo expuesto en el número anterior debe revelarse en el influjo que se ejerza en los inversionistas para que abandonen la absurda posición de «esperar a ver qué pasa», cuando lo que vaya a pasar dependerá del grado de ayuda que las fuerzas democráticas reciban. La situación económica constituye un factor de gran importancia y las inversiones que ahora se hagan serán un factor muy importante en la necesidad de ganar la victoria, que, no sólo nuestro pueblo, ni solamente todos los pueblos latinoamericanos, sino todos los pueblos del mundo y en especial los que mantienen y defienden la civilización cristiana, nos están reclamando.

Caracas, enero de 1962.