20 Febrero 1969

Sr. Dr.
Rafael Caldera
Presidente Electo de la República
Apartado 2060
Caracas, Venezuela

Mi distinguido amigo: Por el estudiante Berrio que acaba de regresar del último curso de IFEDEC he sabido que Ud. recibió mi carta del 30 de Enero y que ella tiene en estudio aun cuando prefiere permanezca en este país. Ya le decía en la mía que cuesta mucho el desarraigo, pero aquí la situación cada vez se pone más difícil pues no solo no nos están pagando sino que me tienen amenazado de no dejarme regresar a la Universidad. Como Ud. sabe yo soy un profesor totalmente dedicado a la docencia y a la investigación y, por lo tanto, no tengo otros ingresos, aparte de que presiento sea dificilísimo dar testimonio demócrata cristiano en una Universidad ocupada por la Guardia Nacional en la que no dejen entrar a colegas y a estudiantes por razones exclusivamente políticas.

El único patrimonio que aspiro dejar a mis hijos es una conducta al servicio de un alto y noble ideal y no quisiera que a los 50 años por comodidad, precariedad o por cobardía arruinase mi vida espiritual para mal ejemplo de todos los que han conocido mi vida anterior. Esta es la razón por la que le escribí a Ud. y hoy vuelvo a hacerlo —aun cuando sea consciente de que le distraigo de problemas más importantes—, pues ya que tenga que abandonar este país al que amo entrañablemente quisiera hacerlo yendo al lado de Uds., a trabajar por un ideario que me es tan caro y con unos amigos a los que he aprendido a través de las luchas comunes a respetar y querer.

En espera de sus noticias le envía un fuerte abrazo

(fmdo. Lino Rodríguez-Arias Bustamante)