
Edgar A. Dao
Particular
Caracas, 21 de octubre de 1983
Doctor
RAFAEL CALDERA
Quinta «Tinajero»
Los Chorros.
Ciudad.
Respetado profesor y estimado amigo:
Le confieso que no salgo de mi indignación y asombro ante el vil e injusto ataque de que ha sido objeto. Para quienes como yo, sus alumnos y amigos de siempre, que conocemos su limpia trayectoria y sus méritos indiscutibles, esta afrenta la sentimos como propia.
Las acciones de su vida robustecen la imagen que de usted siempre he tenido, y hechos como éste, engendrados por una pasión ruin, lejos de debilitarla, la fortalecen.
Sepa usted, querido maestro, que en circunstancias como las actuales, se acrecienta mi solidaridad hacia usted y le expreso que, como nunca, mi respetuoso afecto está con usted.
Su alumno y amigo,