

Caracas: 20 de diciembre 1988
Querido Presidente:
Hoy, cuando ustedes vengan a comer en casa de Rafael y Tony, estaremos nosotros por España con los muchachos y no podremos verlos como queríamos, en el marco de nuestra familia que tanto los quieren. Tengan la certeza de que los estaremos recordando con aprecio muy especial. Yo, en particular, aunque soy un «outsider», no dejo de formular votos íntimos de solidaridad con usted, pues interpreto su lucha actual como la de la Venezuela idealista, decente, culta y humana, con otra nueva??, pragmática, implacable, dura, exótica, a la cual, desgraciadamente, se han plegado algunos que creíamos de distinta catadura. Reciba en unión de Alicia y de sus hijos los mejores votos y recuerdos de Navidad y Año Nuevo. Su amigo y admirador que tanto lo aprecia, (fdo) Alfredo Baldó Casanova.