
Caracas 23 de enero de 2004
Dr.
Rafael Caldera R.
Presente
Apreciado Dr. Caldera:
Cuando llegamos a la llamada tercera edad, vienen a nuestra mente los mejores recuerdos de nuestra existencia y, entre ellos, se destaca la presencia de los amigos que fueron nuestros compañeros en los múltiples avatares propios de nuestra corta permanencia en este planeta.
Con base en esos pensamientos, me permito hacerle llegar mi cordial felicitación con motivo de su cumpleaños y al mismo tiempo manifestarle mi expresión de agradecimiento por su amistad de tantos años, por la atención que prestó a mis planteamientos y por las distinciones que tuvo a bien concederme. En estos momentos, cuando la barbarie y la ignorancia reinan en Venezuela, se aprecian mejor los tiempos pasados, cuando la cordura de los gobernantes hacía posible —con triunfos y fracasos— la discusión sincera y de altura de nuestros problemas.
Reciba mi más cordial saludo y mis deseos por el mayor bienestar personal.
Con respeto y afecto