Señor Ramón Escovar Salóm.

Apreciado Ramón:

Recibí con el mayor gusto tu cordial esquelita de fecha 27 de octubre pasado, por la cual me expresas tus congratulaciones, con motivo de mi nombramiento de Encargado de la Procuraduría General de la Nación.

No pudiendo negar mis esfuerzos al país en estos delicados momentos, con el ánimo puesto en Dios, he aceptado la grave responsabilidad que transitoriamente se me confía. Espero al mismo tiempo que nunca como ahora estemos más unidos todos los que entendemos nuestra juventud como una responsabilidad solidaria por el verdadero bien de la Patria.

Se abre una etapa decisiva y espero que habremos de transitar juntos un camino duro, pero recto y lleno de esperanzas.

Te abraza,