Caracas, 12 de marzo de 1996

Señor doctor
Rafael Caldera
Presidente de la República
SU DESPACHO.-

(Señor Presidente)

Deseo reiterarle por medio de esta carta, el contenido de las conversaciones que hemos tenido en relación con mi separación de las funciones de Ministro de Relaciones Interiores. En dos oportunidades, una en el mes de agosto de 1995 y la otra en el mes de diciembre del mismo año, le expuse mi criterio sobre mi separación del Ministerio.

Igualmente, en las conversaciones que hemos tenido en las últimas semanas, le expresé mi absoluto acuerdo en esperar que usted determinara la oportunidad en que esa separación debía producirse. Por razones obvias, pareció a usted lo más recomendable, criterio que yo he compartido, esperar la presentación del Mensaje Anual y las Memorias y Cuentas de los Ministros para hacerla efectiva. En nuestra conversación sostenida en el curso de un almuerzo para el cual usted amablemente me invitó en el pasado mes de diciembre, le sugerí la posibilidad de que se utilizara, en el momento que usted mejor juzgara conveniente, la vieja práctica de la renuncia colectiva de los Ministros y le ofrecí que yo mismo la redactaría puesto que era tradicional que fuese el Ministro del Interior o el Secretario de la Presidencia de la República quienes llevaran a cabo esta diligencia.

Por informaciones que he leído en la prensa, la idea de la renuncia colectiva no ha sido plenamente acogida por algunos Ministros, motivo por el cual me he decidido a ratificarle a usted, por escrito y separadamente, lo que le expresé tanto en nuestras conversaciones del año pasado como en las de las últimas semanas.
Si los otros Ministros aprobaran la vía de la renuncia colectiva, yo estaría dispuesto a acompañarlos. Es natural y recomendable que al cumplirse dos años de su mandato, sus colaboradores inmediatos facilitemos a usted la reorganización del Gobierno.
Esta última alternativa no varía por cuanto a mí se refiere, mi disposición de separarme del Gabinete tal como lo anuncié públicamente con anterioridad.
Al finalizar las funciones para las cuales usted me designó, le deseo a usted y a su Gobierno, el mayor éxito en la gestión y en la fijación de los rumbos del país. Deseo que le expreso en un momento de profundas dificultades nacionales en las cuales el país debe estar unido, conciliado y en permanente diálogo constructivo y creador entre todos los actores de la sociedad. En el momento en que terminan mis funciones de Ministro del Interior, pienso que la unidad nacional, la conciliación y el diálogo, son elementos fundamentales para enfrentar los problemas concretos y específicos de la crisis.
Me despido del Señor Presidente con los sentimientos de mi más alta consideración y aprecio personal y me reitero,

Muy cordialmente su amigo,
(fdo. Ramón Escovar Salóm)