Brasilia D.F., 08/03/1974

Señor doctor
Rafael Caldera
Presidente de Venezuela
Palacio de Miraflores
Caracas

123 – Con gran satisfacción y patriótico orgullo pude oír, onda corta, algunos trozos de su brillante mensaje, coma, así como los aplausos y expresiones de respeto y admiración que el mismo suscitó, punto. Más que por mi profunda amistad por usted, señor Presidente, coma, por un sentimiento de arraigada venezolanidad, coma, quiero decirle que en sus manos no solo no se perdió la República, sino que puede tener la satisfacción de entregar el poder consciente de que sus buenos compatriotas apreciarán cuanto usted hizo por llevarla a un sitial altamente relevante, coma, respetando siempre las más puras normas democráticas, coma, bajo el imperio de una Constitución cuyas garantías no fueron suspendidas ni un solo día durante su gobierno, y en un clima de paz y respeto que le han granjeado a usted y a la República un prestigio internacional adicional al que la brillante política exterior de este quinquenio había producido ya, punto. Que Dios los guarde a usted y a toda su muy respetable familia.

Amigo afectísimo,

Alfredo Baldó Casanova