El Embajador de Venezuela
Particular

La Paz, 20 de marzo de 1980.

Doctor
Rafael Caldera
Caracas.

Querido Presidente y amigo:

Aún nos encontramos los que trabajan conmigo y mi familia, saboreando los comentarios respecto a su exitosa gira por estas tierras. Ciertamente Usted se convirtió en un gran Embajador de nuestra Patria ya que renovó en profundidad el gran afecto que une a ambos pueblos.

Anexo a la presente, le estoy remitiendo un sobre que contiene varias cosas que considero serán de su interés. Recortes de prensa relacionados con su gira, fotografías, la Resolución del Rectorado de la Universidad San Francisco Javier confiriéndole el título de Doctor Honoris Causa de esa Casa de Estudios, el video-cassette que reseña dicho acto, un ejemplar de la revista Criterio, en el cual aparece la entrevista exclusiva que Usted le concedió en Cochabamba, así como algunos regalos que le obsequiaron en Sucre y que me fueron entregados durante mi visita a esa ciudad.

Por otra parte, quiero aprovechar la oportunidad para hacerle un breve recuento de las actividades que he cumplido, en fechas inmediatas a la de su regreso a Venezuela.

Viajé a la ciudad de Cochabamba y allí participé en el programa de Televisión del Doctor Juan Pereira Fiorilo. Fue una jornada muy interesante en la cual tuvimos la oportunidad de informar a la opinión pública de esa ciudad, acerca de la actividad que nuestro país ha venido cumpliendo en Bolivia, particularmente en el campo económico. Asimismo aproveché la ocasión para conversar respecto a la solicitud de financiamiento para el estudio de la carretera Cochabamba–Sucre. Ya tengo el panorama más claro y le he pedido a la Empresa Tranarg C.A., la cual está realizando el estudio sobre la Ruta de los Libertadores, que hiciera un estimado del costo del proyecto a fin de poder presentarle a nuestro Gobierno una solicitud más concreta y racional.

Posteriormente viajé a la ciudad de Sucre y asistí a los actos programados con motivo del octogésimo aniversario de Su Eminencia, el Cardenal Maurer. Fueron momentos muy simpáticos y llenos de fervor popular hacia Su Eminencia. A propósito, el día del cumpleaños le pregunté si había recibido algún cable enviado por Usted y me contestó que hasta el momento nada todavía.

Luego, me trasladé a la ciudad de Santa Cruz para inaugurar el Barrio Venezuela. Una vez más el proverbial afecto del pueblo de Bolivia hacia nosotros se hizo presente, y como de costumbre, nos abrumaron con regalos, diplomas, mixtura, flores y todo ese afecto desbordante.

También allí conversé con el Alcalde sobre la Plaza Simón Bolívar, me informó que en los próximos días abrirá una licitación para conceder la buena-pro y espera que la mencionada plaza pueda estar terminada para el mes de julio del presente año.

Y al hablar de Santa Cruz y de sus autoridades, recuerdo que el Coronel Loreto me informó del mal rato que el Prefecto le hizo pasar con algunas impertinencias. Esa conducta, no es otra cosa que el reflejo de la idiosincrasia del cruceño. Espero sepa excusarlos.

En breve plazo le escribiré nuevamente para referirle sobre el impacto y las consecuencias para la política interna de este país, que tuvo su visita. Aún es menester dar un margen de tiempo para poder efectuar el análisis respectivo.

Marisol se une a mí para expresarle nuestro afecto, cariño y admiración. Reciba en unión de Doña Alicia y Andrés el testimonio de mi sincera amistad.

Con todo afecto,

(fmdo. Pedro Luis Echeverría)