

EMBAJADA DE VENEZUELA
WASHINGTON, D.C.
Washington, 7 de diciembre de 1998
Señor Doctor
Rafael Caldera
Presidente de la República
Su Despacho.-
Estimado amigo:
Quisiera poder expresar a cabalidad los sentimientos que, en una ocasión como ésta experimento, en la oportunidad de elevar a su conocimiento mi determinación de renunciar al cargo de Embajador de Venezuela ante el Gobierno de los Estados Unidos de América, a partir del próximo 31 de enero de 1999.
Es propicio también este momento para expresarle mi más profundo agradecimiento por la distinción de que me hizo objeto al haberme honrado con tan importante designación y por toda la colaboración y el inestimable apoyo que me brindó durante el ejercicio de las delicadas funciones que me ha correspondido desempeñar.
En un día como hoy, hace exactamente cinco años, usted tuvo a bien comunicarme que había decidido asignarme tan enorme responsabilidad. Desde ese momento y a lo largo de todo este período he trabajado intensa e incansablemente para cultivar, ampliar y profundizar los importantes vínculos que Venezuela mantiene y ha mantenido con la sociedad y gobiernos de los Estados Unidos. Quiero poner de relieve asimismo, que todo el trabajo que he realizado en el ejercicio de mis funciones lo he hecho persuadido que buscar un entendimiento razonable, sin sobresaltos ni contratiempos es fundamental para nuestro país y que de algún modo es importante también para los Estados Unidos.
Finalmente, Señor Presidente, permítame indicarle que de lo actuado me siento profundamente satisfecho y que como producto de la tarea cumplida, las coincidencias de valores básicos y de intereses con este país son lo suficientemente amplias para permitir seguir desarrollando en el futuro una relación sólida y mutuamente beneficiosa.
Sin más a que hacer referencia, aprovecho la ocasión para reiterarle los sentimientos de mi invariable amistad.
Atentamente,